Modificar un vehículo puede ser una forma emocionante de personalizar su rendimiento o su apariencia. Sin embargo, en muchos países y en el ámbito del Motorsport, algunas modificaciones requieren homologación oficial para ser legales y seguras. No cumplir con estos requisitos puede acarrear sanciones, problemas legales o incluso la prohibición de participar en competiciones.
Aquí tienes una guía completa para saber qué cambios deben ser homologados.
1. Modificaciones en el sistema de suspensión
Cambiar la altura del vehículo, instalar suspensiones deportivas o reforzadas afecta directamente a la estabilidad y seguridad.
Requiere homologación si:
- Cambias amortiguadores por modelos no equivalentes.
- Modificas muelles para bajar la altura.
- Instalación de sistemas de suspensión regulable.
Consejo: Asegúrate de que el nuevo sistema esté certificado y realiza la correspondiente actualización en la documentación del vehículo.
2. Cambios en los frenos
Actualizar los frenos es habitual en coches deportivos, pero no todo cambio está permitido sin certificación.
Requiere homologación si:
- Se instalan discos de freno de mayor diámetro.
- Se cambian las pinzas de freno por modelos diferentes.
- Se modifica el sistema ABS.
Estos elementos son críticos para la seguridad, por lo que cualquier alteración debe estar aprobada.
3. Modificaciones de motor y rendimiento
Tocar el motor puede ofrecer grandes mejoras de potencia, pero casi siempre implica trámites legales.
Requiere homologación si:
- Aumentas la potencia original (reprogramaciones, chips, turbo o compresor).
- Cambias el sistema de escape (especialmente si modifica emisiones o nivel de ruido).
- Modificas el sistema de admisión.
Después de estas modificaciones, es obligatorio pasar una inspección técnica y, en muchos casos, registrar los nuevos datos en la ficha técnica del vehículo.
4. Cambios de neumáticos y llantas
No cualquier llanta o neumático puede ser instalado libremente.
Requiere homologación si:
- El diámetro, el ancho o el perfil cambian respecto a las medidas homologadas por el fabricante.
- Las llantas alteran la anchura de vías del vehículo.
Los cambios deben respetar tolerancias específicas (normalmente un ±3% en el diámetro total del conjunto rueda-neumático).
5. Modificaciones en la carrocería
Personalizar la estética del vehículo también puede requerir trámites legales.
Requiere homologación si:
- Instalas kits aerodinámicos (alerones, splitters) que modifican dimensiones externas.
- Cambias defensas, capós o pasos de rueda.
- Realizas conversiones como cambios de techo o eliminación de puertas.
Estas modificaciones pueden afectar la seguridad pasiva y activa del coche.
6. Cambios en el sistema de iluminación
Requiere homologación si:
- Se sustituyen los faros originales por modelos LED, xenón o sistemas distintos sin certificación específica.
- Se añaden luces adicionales que no cumplen normativa.
La iluminación es un elemento de seguridad crítica y está regulada estrictamente.
¿Qué sucede si no homologas una modificación?
Circular o competir con un vehículo modificado sin las homologaciones correspondientes puede tener serias consecuencias:
- Multas y retirada del permiso de circulación.
- Denegación de coberturas de seguro en caso de accidente.
- Inmovilización del vehículo por las autoridades.
- Imposibilidad de participar en competiciones o eventos oficiales.
Por eso, si piensas modificar tu vehículo, infórmate bien de las normativas locales y sigue siempre el proceso de homologación adecuado.