Homologación y la ITV: ¿Cómo garantizar que tu coche modificado pase la inspección?

Si has realizado modificaciones en tu vehículo, uno de los pasos más importantes para poder circular legalmente es pasar la ITV (Inspección Técnica de Vehículos) después de su homologación.
No superar esta inspección no solo significa que tu coche no podrá circular, sino que también puede acarrear multas, inmovilización del vehículo e incluso problemas con tu seguro en caso de accidente.

En esta guía, te explicamos paso a paso cómo preparar tu coche para que supere la ITV tras una reforma y evites sorpresas desagradables.

1. Verifica que todas las modificaciones estén homologadas

Antes de pisar la ITV, debes asegurarte de que todas las reformas realizadas cumplen con la normativa vigente y cuentan con la homologación correspondiente. Esto incluye, entre otros:

  • Suspensiones modificadas (altura, dureza, sistemas regulables).
  • Sistemas de freno nuevos o de mayor rendimiento.
  • Llantas y neumáticos que no sean los originales o que excedan las medidas permitidas.
  • Cambios en el motor o en el sistema de escape (incluyendo catalizadores y silenciadores).
  • Alteraciones en la carrocería (paragolpes, faldones, aletas, ensanches, alerones).
  • Modificaciones aerodinámicas o estructurales.
  • Sistemas de iluminación no originales (faros LED, xenón, luces auxiliares).

Importante:
Cada modificación debe contar con su informe de conformidad emitido por el fabricante, un laboratorio autorizado o un ingeniero colegiado.
En algunos casos, será obligatorio presentar un proyecto técnico visado que detalle las reformas.

2. Reúne toda la documentación necesaria

Para pasar la ITV tras una reforma, no basta con tener el coche en perfecto estado: la documentación debe estar completa y en regla.

Necesitarás:

  • Ficha técnica original del vehículo.
  • Permiso de circulación en vigor.
  • Informe de conformidad expedido por el fabricante, laboratorio autorizado o ingeniero.
  • Certificado de taller que acredite la correcta instalación de la reforma.
  • Proyecto técnico visado, si la reforma lo exige.

Consejo: Organiza toda la documentación en una carpeta y preséntala de forma clara. Esto agiliza la inspección y da una imagen de seriedad y profesionalidad.

3. Revisa el estado general del vehículo

Aunque hayas homologado correctamente las modificaciones, la ITV también evaluará el estado general del coche.
Antes de acudir, comprueba que:

  • No haya fugas de líquidos (aceite, líquido de frenos, refrigerante).
  • Los frenos funcionen correctamente y sin desviaciones.
  • Todas las luces e intermitentes estén operativas y bien reguladas.
  • Los neumáticos no tengan desgaste excesivo ni cortes, y cumplan las medidas homologadas.
  • No haya holguras o defectos graves en suspensión y dirección.

📌 Recuerda: Un fallo en cualquier punto de seguridad puede hacer que la ITV sea desfavorable, incluso si las reformas están homologadas.

4. Realiza una preinspección preventiva

Muchos talleres y centros de homologación ofrecen preinspecciones que simulan el proceso de la ITV.
Esto permite:

  • Detectar defectos antes de la inspección oficial.
  • Ahorrar tiempo y dinero evitando segundas visitas.
  • Llegar con la seguridad de que todo está en orden.

En el caso de reformas complejas (por ejemplo, swaps de motor o modificaciones estructurales), la preinspección es altamente recomendable.

5. El día de la ITV: llega preparado

El día de la inspección, recuerda:

  • Llevar todos los documentos organizados.
  • Explicar de forma clara y precisa al inspector las reformas realizadas.
  • Mantener una actitud profesional y colaborativa con los técnicos.

Esto no solo genera confianza, sino que facilita la labor de los inspectores y evita malentendidos.

¿Qué pasa si no pasas la ITV tras una reforma?

Si tu coche no supera la ITV, el resultado será desfavorable y:

  • Tendrás un plazo específico (generalmente 15 días) para corregir los defectos.
  • Deberás volver a presentar el vehículo para una segunda revisión.
  • No podrás circular legalmente hasta obtener el informe favorable.

📌 En casos graves, como reformas estructurales sin homologación, el vehículo puede quedar inmovilizado y deberás iniciar un nuevo proceso de homologación.

Conclusión

Pasar la ITV tras una reforma no es solo un trámite obligatorio, sino una garantía de seguridad y legalidad para ti y para todos los que comparten la carretera.
La clave está en planificar y preparar con antelación:

  • Homologar correctamente cada modificación.
  • Reunir toda la documentación.
  • Revisar el estado general del vehículo.
  • Realizar una preinspección si es necesario.

De este modo, no solo evitas sanciones y problemas legales, sino que también te aseguras de que tu coche esté en condiciones óptimas para circular.
Porque, en definitiva, una reforma bien hecha y documentada es sinónimo de seguridad, fiabilidad y tranquilidad al volante.

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